Apenas tenia un mes y renunció…!

En una economía como la nuestra; donde el empleo crece, mal pagado pero crece; en una época donde los Millenials estan presentes y no quieren un trabajo “fijo”, la rotación se da… y en algunos casos de forma brutal (casos con más del 120%). Entonces hace falta reflexionar: O me adapto a los cambios y tomo algunas medidas que palien el efecto…

Comenzaste tu carrera profesional muy joven. Aún tenías mucho por aprender cuando fundaste tu primera empresa, pero sentías la adrenalina de crear algo desde cero o quizá necesitabas tener una mejor idea sobre cómo era el mundo real, así que empezaste a trabajar tras terminar la universidad. De cualquier manera, ahora tu situación ha cambiado.

Tienes una empresa.

Lograste superar los tiempos difíciles. Tenías deudas que pagar, pero hiciste la inversión porque sabías que había algo especial en esta oportunidad. Ese compromiso empresarial inquebrantable dio sus frutos y ahora puedes vivir de tu trabajo. Quizá hasta has logrado tener mucho éxito y todos los días manejas un automóvil Tesla de lujo a tu oficina, un edificio que cuenta con paredes de ladrillo y techos industriales que derrochan estilo.

El único problema es que uno de tus empleados clave renunció esta semana. No fue por dinero, sino “por el futuro y las oportunidades que vendrán. No eres tú. Soy yo”.  

Tienes otros empleados clave que necesitas conservar para que tu empresa funcione a la perfección. Entonces, ¿qué harás para asegurarte de evitar perder a otro?

En mi caso, fui a la universidad, obtuve una maestría, di mis primeros pasos en el mundo de los negocios y trabajé para algunas consultorías y empresas de software prestigiosas. Un día, mi jefe me dijo que como empleado yo “carecía de sentido de urgencia”. Me dio algunos consejos y dijo que cuando saliera de su oficina, debía “caminar más rápido y sonreír menos, porque la percepción es la realidad”.

Ya no tenía trabajo.

Fundé mi propia empresa de software haciendo lo contrario de lo que me habían aconsejado y, 14 años más tarde, la vendí a un fondo de capital privado. Creé una cultura que atrajo a algunos de los mejores talentos y los retuvo hasta el final.

Con el paso de los años, aprendí tres estrategias que puedes comenzar a implementar hoy mismo para asegurarte de que tus empleados más valiosos estén contigo no solo en las buenas y en las malas, sino, como Yvon Chouinard de Patagonia explica, “que vengan a trabajar dispuestos a entrar en acción y con ganas de subir las escaleras de dos en dos”.

3 estrategias para mejorar la tasa de retención de personal

1) Motiva desde adentro.

En todo el mundo vemos ejemplos de organizaciones que motivan a sus seguidores a realizar hazañas increíbles: SpaceX, Google, HubSpot y miles de instituciones benéficas que impulsan a las personas para obrar maravillas.

¿Qué tienen todas estas empresas en común? Cuentan con seguidores y empleados que creen en su visión y misión con tanta convicción, que estas se han alineado con sus valores personales o incluso se han convertido en su propia motivación. Son personas apasionadas y comprometidas que no piensan abandonar sus organizaciones en el futuro cercano. Entonces, ¿qué puedes hacer para motivar y, de esta manera, retener a tus empleados clave?

Prueba lo siguiente: comienza hablando sobre qué te motiva para hacer tu trabajo e invita a tus empleados a dialogar contigo. Es posible que necesites dedicar semanas o incluso meses a esta actividad. No te apresures, pero hazlo deliberadamente.

Identifica un propósito o el porqué. Mira la conferencia TED de Simon Sinek, Start with Why (Cómo los grandes líderes inspiran la acción). Un propósito genera dedicación. Un propósito involucra a la persona mucho más allá de su puesto de trabajo. Con un propósito tendrás un empleado leal que siempre estará a tu lado.

No se trata del salario ni de las bonificaciones. Estos aspectos son importantes y el dinero es necesario, pero no es lo que motiva a los empleados a quedarse en una empresa. Este breve ejercicio incluso podría ayudarte a descubrir otros aspectos, como tu visión y tus valores.

2) Confía en tus empleados como si fueran parte de tu familia.

No me refiero a que confíes en que te devolverán esos $20 que les prestaste en el casino hace 3 meses. Tampoco hablo de la confianza que nos lleva a abrir nuestro corazón y confesar nuestros secretos más profundos. Me refiero a la confianza que se requiere para asignarle una tarea importante a alguien y saber que todo estará bien.

Asigna un proyecto a tus empleados y evita involucrarte a menos que te lo pidan. Dales la oportunidad de trabajar sin presiones. Si las cosas suelen salir mal, averigua por qué y confía en que contrataste a las personas adecuadas para el trabajo. Porque te diré lo que ocurre: el empleado comienza a hacerse cargo de su trabajo; se hace 100% responsable y le enorgullece lo que hace. Nada motiva más a las personas que el orgullo, excepto quizá la autonomía y contar con un dominio de conocimientos específicos, según afirma Dan Pink.

Prueba lo siguiente: La próxima vez que le asignes a alguien un proyecto o la resolución de un problema, deja que este integrante se encargue de la tarea. Comunícale qué resultados deseas obtener y pídele informes periódicos sobre los logros alcanzados.

Sin embargo, como mínimo debes contar con una regla: tienes que dejar que esta persona se encargue del proyecto y solo podrás intervenir si tu empresa está en riesgo. Eso es todo. Inténtalo. Incluso podrías probarlo en casa con tus hijos, pero no me culpes de los resultados que obtendrás en este contexto.

3) Crea un ritmo que genere buenos hábitos.

Piensa en tus malos hábitos. Quizá no tienes ninguno, pero conoces a alguien que sí, como tu abuela, quien fuma un paquete de cigarrillos al día y tiene casi 90 años. O tal vez puedes pensar en un amigo de la universidad que sigue siendo inmaduro y que todavía bebe demasiado porque “a los chicos más populares les gusta tomar alcohol”. ¿Por qué no convertimos nuestras acciones positivas en hábitos?

De hecho, lo hacemos. Tienes una rutina matutina. Apuesto a que te ejercitas, te lavas los dientes y te das una ducha. Ahora veamos qué sucede en la oficina. Todas las empresas tienen un ritmo: las reuniones de equipo y de la empresa, los informes financieros, las horas felices, etc. Pero también hay otras cosas que puedes comenzar a hacer de manera rutinaria que ayudarán a fomentar la participación de los empleados y, por ende, la retención y la lealtad.

La sostenibilidad se relaciona con los hábitos que surgen de este ritmo. El reconocimiento y los comentarios a menudo carecen de consistencia. Ritmo. El desarrollo profesional a menudo carece de consistencia. Ritmo. La atención que prestamos a las estrategias suele deteriorarse. Ritmo.

Prueba lo siguiente: identifica algunos aspectos en tu empresa que sean difíciles de priorizar. Por ejemplo, el reconocimiento de los empleados es un aspecto que siempre decimos que tenemos que mejorar. Algunos empresarios incluso colocan recordatorios en el calendario para reconocer el trabajo de sus empleados. Sin embargo, puede llegar a ser una labor más sencilla.

Pide ayuda a tus empleados. Diseñen un programa de reconocimiento entre compañeros con un ritmo que permita crear un hábito. Puede ser una rutina semanal o mensual. Por otro lado, también puedes descubrir qué otro aspecto necesitas mejorar y convertirlo en un ritmo. Conviértelo en un hábito.

La empresa que estaba desarrollando atravesó por un momento difícil. Estábamos perdiendo dinero. Teníamos dos opciones: despedir a algunos empleados o reducir las compensaciones del personal. Hablé con mis empleados más valiosos y les expliqué la situación. Necesitaba asegurarme de que me apoyarían. Todos estuvieron de acuerdo. Anuncié la decisión y en los seis meses de recuperación logramos conservar a todos nuestros empleados.

Habíamos creado una cultura sólida donde el dinero no constituía la motivación principal. Había confianza y autonomía. Y nuestros mejores hábitos surgían de un ritmo sólido.

Pon en práctica estas estrategias

Si logras adoptar con éxito estas tres estrategias, nunca más perderás a un empleado clave, ni siquiera en los momentos más difíciles. O, al menos, reducirás las probabilidades de que esto ocurra.

Hasta los amigos de estos empleados vendrán a pedirte trabajo, los clientes desearán trabajar contigo y tus empleados llegarán al trabajo con una sonrisa. Llegarán a trabajar por la mañana “dispuestos a entrar en acción y con ganas de subir las escaleras de dos en dos peldaños”.

 

Como aprovechar la fuerza laboral de los Millennials

El Foro Económico Mundial comparte tres consejos para contratar talento millennial. (*)

Varias instituciones coinciden en que para el año 2020 los millennials constituirán 50%, hay quien habla que será el 75%, de la fuerza laboral. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), América Latina y el Caribe 108 millones de jóvenes tienen entre 15 y 24 años, de los cuales, 56 millones forman parte de la población económicamente activa. No obstante, la tasa de desempleo alcanza a 13.3% de ellos y 45.4% trabaja en la informalidad.

Contratar a esta fuerza laboral conlleva muchos cambios, incluso una nueva forma de trabajar. El 48% de los millennials buscan ofertas de trabajo que impliquen oportunidades de desarrollar una carrera al interior de las empresas, 38% buscan una cultura corporativa saludable y 32% se inclinan por los trabajos que implican oportunidades de capacitación.

Estos son los tres consejos que comparten el WEF y Global Shapers Community para contratar al talento millennial.

  1. Mostrar cómo la organización se conecta con las comunidades.

Un ejemplo fue la campaña de internet de Coca-Cola en 2013, cuando dejó su página web corporativa y creó su página web “viaje” para mostrar la posibilidad de comprometerse con diferentes temas. En materia de responsabilidad y tendencias, la idea es que la compañía ponga interés y dirija la atención a los temas que cautivan a los empleados.

Lo que buscan, en buen parte, es la congruencia, la transparencia, el liderazgo.

  1. Establecer alianzas estratégicas con organizaciones que permitan a los empleados jóvenes devolver algo a la sociedad.

Hay multitud de iniciativas en las que la empresa se puede y se debe involucrar en beneficio de la sociedad en la que vivimos. Esto hará que tengan un “compromiso” con la empresa y con la sociedad.

  1. Programas que permitan a los millennials aprovechar su tiempo fuera del trabajo.

La compañía SAP, dedicada al software para aplicaciones de negocios, diseñó un programa sabático que permite a los empleados contribuir con su tiempo y talento para ayudar a los empresarios y a las pequeñas empresas en los mercados emergentes. Los empleados trabajan en proyectos locales, que van desde el desarrollo de una estrategia para promover a los artesanos locales o de una estrategia de comunicación para recolectar materiales reciclables.

No olvidar que esta misma “fuerza laboral” será también un “enorme mercado” para nuestros productos y servicios.

(*) https://www.forbes.com.mx/tres-estrategias-para-atraer-a-los-millennials-a-tu-empresa/

La viabilidad de tu idea para convertirla en negocio (1)

¿Soy yo viable como empresario?

“Lo primero que hay que hacer para saber si es viable una idea de negocio, es dar la vuelta a la pregunta y cuestionarse «¿soy yo viable para la idea?»” , sostiene Nicolás Henríquez, director general de la Fundación Incyde. En su opinión “ésta es la pregunta clave y, sin embargo, la que muchos emprendedores no se plantean”. Muchos expertos en creación de empresas coinciden con esta opinión y dan a la idea de negocio un valor relativo. “El perfil del emprendedor y del equipo es uno de los factores que más influye en el éxito de un proyecto”, asegura Elena Serrano. Por ejemplo, si pretendo lanzar un proyecto basado en habilidades de Relaciones Públicas y comerciales, pero tengo dificultades para comunicarme y una timidez alarmante, debo darme cuenta de que ese no es el proyecto más indicado para mi perfil. Y aunque parezca obvio, muy pocos lo hacen”. ¿Tengo las capacidades y habilidades necesarias para llevar a cabo mi proyecto? ¿Quiero desarrollar mi carrera profesional como empresario?. Si las respuestas son afirmativas, pasa a la siguiente pregunta.

Si no…a otra cosa…

¿Estoy dispuesto a dormir muy poco los próximos años?
En el análisis anterior has comprobado que tienes habilidad para negociar, para vender, para comunicar, para tomar decisiones. Que eres una persona creativa y que no te arrugas ante las dificultades. Que tienes capacidad de liderazgo, para dirigir equipos, para delegar… Llega el momento de saber si eres el primer convencido de tu proyecto. “La experiencia me dice qué sin mucha energía personal, las ideas de negocio no triunfan. El emprendedor debe analizar hasta qué punto está dispuesto a luchar, a asumir el riesgo que implica sacar un negocio adelante”, asegura Alfonso Cornella, presidente de Infonomía. Y continúa: “Si buscas seguridad y comodidad personal, mejor no te metas a emprender, porque las iniciativas empresariales implican no dormir bastantes noches”. Entonces, ¿estás dispuesto a pasar penalidades? ¿A aguantar que muchos no te entiendan? Si la respuesta es que prefieres estar tranquilo a partir de las cinco de la tarde, quizás la iniciativa empresarial no sea tu mejor alternativa. En caso contrario, sigue leyendo.

Si queremos sacar adelante las cosas; estas, ya lo sabemos, implican sacrificio.

Extraído de: http://www.emprendedores.es/crear-una-empresa/es-viable-mi-idea-de-negocio